Con la evolución de la tecnología automotriz, los vehículos modernos están equipados con sistemas inteligentes de asistencia a la conducción, conocidos como ADAS (sensores de aparcamiento, frenado de emergencia, mantenimiento de carril, etc.).
Tras un impacto, por pequeño que sea, o incluso tras el desmontaje de ciertas piezas para su pintado, estos sistemas pueden descalibrarse. Un error de milímetros en un sensor puede suponer metros de error en la carretera.
Tecnología de precisión para tu tranquilidad
Disponemos de los equipos de diagnosis y calibración más avanzados del mercado para garantizar que tu coche siga siendo tan seguro como el día que salió del concesionario.
¿Qué sistemas calibramos en nuestras instalaciones?
- Cámaras frontales y traseras: Fundamentales para el mantenimiento de carril y el reconocimiento de señales.
- Sensores de proximidad y radar: Cruciales para el control de crucero adaptativo y el frenado automático.
- Avisadores de ángulo muerto: Para que tus cambios de carril sigan siendo seguros.
¿Por qué es vital la calibración tras pasar por chapa y pintura?
Cuando reparamos un golpe en el frontal o sustituimos un retrovisor con cámara, la geometría del sensor varía. Si no se calibra electrónicamente:
- El sistema puede emitir alertas falsas.
- La frenada de emergencia podría no activarse a tiempo.
- Podrías recibir errores en el cuadro de mandos de tu vehículo.